domingo, 3 de noviembre de 2019

¿A quién cojones voto yo?

Ya sabeis que cojeo
más de la pierna derecha que de la izquierda
que defiendo desde mi ateismo
el pensamiento socialcristiano
y desde mi antimarxismo
el compromiso social.

Ya sabeis que defiendo el liberalismo
como un anarquismo sin desvirgar
(o viceversa)
y que no admito
que el Estado se meta en mi casa
ni para salvarme.

Odio las banderas, las patrias y las naciones
las cruces en política,
odio a los que usan la palabra pueblo
para justificar la violencia de los perdedores
y asumen su portavocía en una representación
que nadie les confirió.

No soporto a los lideres de postal y telegenia,
de coaching y emebea en los uesei
pero mucho menos soporto
a los que hablan de todo sin estar formados
en nada.

No me gusta que se disfrace el oligopolio de libre competencia
se confunda el silencio mediático con el acatamiento
ni que diez familias y sus vasallos
controlen la economía local.

No me gusta el centro sumiso de empleados de sucursal
funcionarios de grupo A en excedencia
ni de opositores fracasados
y recolocados como yo.

No comprendo como la pobreza real
no ha tomado nuestra clase media por las solapas
y se ha dejado engañar
por la palabrería lila de profesores universitarios
con discurso ochentero y fotografía del Che.

No aguanto las tertulias de mire usted
los programas de derechones cabreados
ni el buenismo totalitario y demagogico
de ondacero a las tres.

Me molestan los pajes y sicarios
de los que mandan
disfrazados de diputados para que no se vea
la cara de su señor.
No quiero un presidente que nunca haya trabajado
en nada
o solo de adjunto universitario, que aun es peor.

Y con todo y con esto
decidme
a quien narices tengo que votar yo.







jueves, 24 de octubre de 2019

La momia y los huesos

Lo peor es que da igual,
lo mejor que ya no quita el sueño ni el desvelo.
Quien lo vivió lo olvidó de tanto odiarlo
y ahora lo quieren recordar
los que son tan iguales
que no encuentran argumentos para
diferenciarse.

Ya nadie lo lleva ni en escudos ni en medallas
horteras
colgadas de pulseras
como en mi adolescencia lo llevaban.
Ya no es nada,
sino historia pasada.

No es capaz ni de convertir en cristal
las hojas cuando caigan
tocando su cuerpo.

No sé porqué
pero me gustaría que mañana pasara algo raro
que no tuviera piernas, que lo hubieran robado
para que alguien
como Tomas Eloy Martinez
pudiera escribir Santa Evita,
un libro sensacional
que me leí este verano.


viernes, 18 de octubre de 2019

Fosc soroll

Fosc soroll
el que fa del silenci estrèpit.
Fosc soroll
el que treu de la tardor
les nits tranquil·les
i les converteix en foc i banderes.














Como siempre se agradecen correciones!!

miércoles, 2 de octubre de 2019

Preludios

Hay momentos precedentes:
la ola en equilibrio antes de suicidarse contra la arena,
el segundo que preludia el trueno
                          entre la luz y el ruido,
el grito que anticipa el atropello
el jadeo plegado antes de tu huida mar adentro,
un noviembre de otoño antes de la desgracia.

martes, 24 de septiembre de 2019

Amor y Sexo en Decadencia

Hay segundos que caminan por el alfeizar del sexo
cerrando los ojos,
respirando el vertigo y el vacio de dejarse caer,
confundiendo en mitad del sobrealiento
la sangre y el jadeo rasgado.

Son solo unos segundos,
en los que el egoismo abierto en canal
no sabe distinguir al otro
y se hace liquido que desborda
grito que explota
cuchillo que yere sumiso al tiempo
que preludia el silencio.

Comentario a un post subidito de mi amigo el decadente.

miércoles, 18 de septiembre de 2019

El autoengaño como esencia de lo humano.

La mitología nos contacta con los misterios disfrados de cuento
El autoengaño nos salva del vertigo de vivir a costa de dibujarnos paraisos y dioses
La capacidad de pecar nos regala antorchas para quemar iglesias y frustraciones
y la poesía a veces actua de angel de la guarda para interpretar los días y las noches.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

Paseo de noche

Escribo rápido
como un beso de buenas noches.
Salgo a la calle
me asomo a lo oscuro
con la excusa de tirar mi basura del dia
y me encuentro con fantasmas.

Alientan a caballo de mi sombra
duendes insidiosos
que me señalan la segunda esquina
de este diez de septiembre
donde habitan mujeres de colores
que hacen felaciones sin abrir la boca.

Me siento en el mismo banco
de madera sin barnizar
y parezco un soltero sin perro.
Reto al mañana
en una reyerta a cuchillo
sin darme cuenta de que voy armado
con la paleta de pescado
y me perdona la vida.

Cruzo el puente del rio
con pasos trémulos
a los que atemoriza el vértigo
y el vacio. Me recito un poema
de Andreu
de esos que tanto me gustan con neveras,
sexo en retirada
y ropa interior con olor a lavanda y desamor.

Esquivo la tentación de saludarte.
Como cada madrugada,
te veo pasar de largo
con tu melancolia puesta
y tu dalmata en celo,
y me arropo de soledad y ausencia.

Regreso a casa,
embrido mis poemas y mis ganas de escribir
y me decido por una serie lenta de fracasos
e ilusiones que termine pronto,
al fin, cansado,
escucho en el spotify una versión rasgada de Bagdad cafe
para que me acune
antes de leer tu carta una vez más.


viernes, 6 de septiembre de 2019

Su condena a la irrelevancia, mi respuesta en la alegría.

Todos queremos
el placer de ser causa,
de generar efectos reconocibles
de lo contrario caemos en la irrelevancia
en ir por la vida sin más aliciente que contar guijarros
por el camino.

Que peor castigo
que no contestar al correo
ni las llamadas telefonicas, ni darse por aludido
la condenas es el aislamiento sin reporte ni respuesta
la condena es irte apagando, quitarte la tarjeta, la plaza de aparcar.

Que mejor respuesta que la sonrisa inocente
las fotos de la fiesta del ultimo findesemana en familia,
la borrachera con los amigos, la frase laudatoria en el guasap.

Les miro con desprecio el reverso de su envidia, besitos ladeados, risitas de postín,
seres prescindibles y eventuales a los que joderles la historia
y la naración
de su historia inventada.


martes, 3 de septiembre de 2019

Kiko veneno y primicos. Una lista de spotify

Al sur del sur
por carreteras secundarias
entre pueblos blancos
toros con lunas
atun con wakame
y un libro abierto de Montero Glez,
                           escucho lo que leo
entre los cuentos del maestro
un poco de veneno, pata negra
y un relente a camarón.

Al regresar los pongo en una lista
a voleo
para recordar un verano desde mi norte
en el que pasa la vida
como la leyenda del tiempo
flotando como un velero.




domingo, 21 de julio de 2019

El mito de la proactividad o la virtud de tomar asiento..


Tras casi medio siglo diciéndome
que lo importante es plantearse retos,
tener una motivación basada en la proactividad.
En la creencia
de que la mejor manera de llegar al objetivo final
es obligarse con indicadores intermedios.

Retos, acción, rendimiento... y de repente descubro,
que mi mayor virtud, si alguna tengo,
no está tanto en plantearme nuevos retos
sino en ese arte difuso y pasivo
de saber escuchar ordenando sueños.

Resulta que la cosa no consiste, como creía y contaba,
en incorporar nuevos elementos a la partida
sino en saber jugar con los que ya tengo;
no tanto en hacer como en esperar,
no tanto en golpear como en saber encajar 
sin venirse al suelo.

Curiosamente, de un tiempo a esta parte,
me descubro más brillante de periodista
que queriendo pasar por artista
delante de un lienzo
Mejor en leer 
que en escribir mis propios argumentos,
mejor en subrayar que en poner acentos,
más centrado en traducir que en recrear poemas y cuentos.

Qué otra cosa es explicar
sino traducir a simple lo más complejo
hacer narraciones atractivas de saberes dispersos.

Yo que siempre he vivido en el caos,
ahora me entretengo
simplificando laberintos, esquematizando proyectos
quizás también disfrazado de cuentista
en el oficio de cambiar nostalgias por futuros bonitos e inciertos

Yo que me veía de viajero,
ahora me siento en mi mecedora de anea
a escuchar sueños de aventureros
que recaban mi opinión sin importarles
que apenas haya salido del puerto.