Nunca he podido resistirme
ante una mujer
que lee libros de poemas
en el muro de un malecón.
Te miraba ensimismado
a la distancia justa
entre tu indiferencia y mi deseo
hasta que me sonreiste
y me hiciste acudir.
Te pregunté que a quien leias
A Gloria, Versos que pasan
Y yo que hasta un instante
te hacía entre Benedetti y Neruda
me maldije
por creer todavía en los reyes magos
y en Audrey sentada en el alfeizar
cantando una canción.
"Todo el pasado se quiere apoderar de mi"
me leiste
"y yo me quiero apoderar del futuro"
te contesté.
Luego te solté
con aire pretencioso
"no soporto que las mujeres no sepan volar"
- No seas idiota, me cortaste,
no leas a Girondo
las mujeres tienen que saber follar
deja lo de volar para los pájaros.
Me pilló tan de repente que me quedé callado
mientras tu te reias a dientes llenos.
Sin pensar, me agarraste de la nuca
y me diste uno de esos besos
largos y lentos
llenos de saliva, lenguas y propuestas.
Cuando iba a hablar
me cerraste la boca,
no te preocupes por tu virginidad
(me dijiste a la oreja),
a mi me gustan las chicas,
pero es que me has dado
tanta pena.
Ahora me tengo que ir, me susurraste
mañana quedamos aquí si no tienes problema...
... y desde entonces, cada noche de verano,
a eso de la una y media
quedábamos para contarnos nuestros ligues
y leernos el uno al otro
algún poema.
"Me gustaría vivir de la poesía
para no tener que vivir del cuento"
Versos cotidianos al otro lado del espejo del CHICO DE LA CONSUELO
viernes, 26 de mayo de 2017
miércoles, 24 de mayo de 2017
Agua
No me digas que no te gusta
cuando el agua helada
te abre la boca a hachazos.
No me digas que no te duele
la lluvia ardiendo
de una ducha matinal de invierno.
No me digas que no te envuelve
la tormenta inesperada de verano
si te pilla sin paraguas a media tarde.
No me digas
que no cierras los ojos
bajo el agua
para oir despacio
el ruido de
tu memoria y tu silencio.
cuando el agua helada
te abre la boca a hachazos.
No me digas que no te duele
la lluvia ardiendo
de una ducha matinal de invierno.
No me digas que no te envuelve
la tormenta inesperada de verano
si te pilla sin paraguas a media tarde.
No me digas
que no cierras los ojos
bajo el agua
para oir despacio
el ruido de
tu memoria y tu silencio.
jueves, 11 de mayo de 2017
Versos reciclados
A veces no escribo
por no añadir más residuos
a los días.;
versos de quita y pon
que nadie guarda
y llenanarán de hojarasca los parques.
Recuerdo aquella chica que reencontre
tras años y me dijo:
"aun guardo en mi carpeta
aquel poema que me regalaste
en una servilleta de bar,
nunca me gustaste
pero siempre pensé
que hubiera sido bonito conocerte."
Y es que por entonces
regalaba poemas
sin ton ni son,
como el que regala besos de saludo
en un vino español,
quizá fue que me gustó su sonrisa
quizá que la viera triste,
quizá que me gustara su hablar recio
o su mirada leve,
o quizá tan solo que no quisiera que se quedara
mi voz olvidada sobre la mesa
sin dirección ni remite.
Siempre he pensado que en los bares
hay gente que va rebañando
los besos olvidados que quedan sobre la mesa
las caricias que han desbordado el tiempo pactado
las promesas ilusionadas
que no caben en los futuros recuerdos.
Y así con todo lo sobrante
se pueden
construir un poema reciclado
como si fuera suyo
y evitan que un camamero cansado
haga un rebullo con ellos
antes de volver a casa.
por no añadir más residuos
a los días.;
versos de quita y pon
que nadie guarda
y llenanarán de hojarasca los parques.
Recuerdo aquella chica que reencontre
tras años y me dijo:
"aun guardo en mi carpeta
aquel poema que me regalaste
en una servilleta de bar,
nunca me gustaste
pero siempre pensé
que hubiera sido bonito conocerte."
Y es que por entonces
regalaba poemas
sin ton ni son,
como el que regala besos de saludo
en un vino español,
quizá fue que me gustó su sonrisa
quizá que la viera triste,
quizá que me gustara su hablar recio
o su mirada leve,
o quizá tan solo que no quisiera que se quedara
mi voz olvidada sobre la mesa
sin dirección ni remite.
Siempre he pensado que en los bares
hay gente que va rebañando
los besos olvidados que quedan sobre la mesa
las caricias que han desbordado el tiempo pactado
las promesas ilusionadas
que no caben en los futuros recuerdos.
Y así con todo lo sobrante
se pueden
construir un poema reciclado
como si fuera suyo
y evitan que un camamero cansado
haga un rebullo con ellos
antes de volver a casa.
miércoles, 10 de mayo de 2017
Ejercicio d´estilo
Pintar poemas sin recato
en el contraluz de esta madrugada,
sabiendo que de vez en cuando
entras de puntillas sin notarte,
en la habitación de mis silencios
para dar tu visto bueno.
Quizás no sea el martes
un dia propicio para los versos
ni para los compromisos de futuro
que empiecen por nunca mas haré...
Te vuelves a la cama despacio,
solo rota por tu lado,
mientras yo emplazo a mi ausencia
hasta que ya no soporte
el insomnio que me muerde
los últimos días de trabajo.
Volveré a oscuras luego,
sin más ruido
que el que provoquen
los recuerdos de aquellos días felices
e inocentes,
en los que leía en el puerto
tus cartas a escondidas.
en el contraluz de esta madrugada,
sabiendo que de vez en cuando
entras de puntillas sin notarte,
en la habitación de mis silencios
para dar tu visto bueno.
Quizás no sea el martes
un dia propicio para los versos
ni para los compromisos de futuro
que empiecen por nunca mas haré...
Te vuelves a la cama despacio,
solo rota por tu lado,
mientras yo emplazo a mi ausencia
hasta que ya no soporte
el insomnio que me muerde
los últimos días de trabajo.
Volveré a oscuras luego,
sin más ruido
que el que provoquen
los recuerdos de aquellos días felices
e inocentes,
en los que leía en el puerto
tus cartas a escondidas.
jueves, 20 de abril de 2017
Regalas promesas de tu nombre ausente
Regalas promesas de tu nombre ausente
en mis poemas,
basta que te intuya para que te sepa
aunque no te diga,
aunque no pueda escribir con letras
la voz que te pronuncia
el verso que te rima.
Siempre estás allí donde te procuro
tras la música que escucho
siempre
ni un segundo me faltas
aunque no te llame
ni una sombra dibujas sin tu presencia
en la calle vacia.
Ni un atardecer acuna
el fanal de naranjas y violetas
de la hora tardía
sin que te añore,
sin que añore
aquellos besos que me diste
un silencio antes
del amor que me aprendiste
cuando aun nada no sabía.
en mis poemas,
basta que te intuya para que te sepa
aunque no te diga,
aunque no pueda escribir con letras
la voz que te pronuncia
el verso que te rima.
Siempre estás allí donde te procuro
tras la música que escucho
siempre
ni un segundo me faltas
aunque no te llame
ni una sombra dibujas sin tu presencia
en la calle vacia.
Ni un atardecer acuna
el fanal de naranjas y violetas
de la hora tardía
sin que te añore,
sin que añore
aquellos besos que me diste
un silencio antes
del amor que me aprendiste
cuando aun nada no sabía.
miércoles, 29 de marzo de 2017
Esos viejos gordos
Me miro al espejo,
y veo la profundidad de mis gestos
mi vista demasiado hueca
mi sonrisa demasiado gastada
y todo a causa de este invierno
que ha llegado demasiado lejos.
Paseo por los caminos
buscando recuerdos de antaño
de cuando recitaba inocente
poemas asonantes y ripios desgajados
y ahora solo veo en los ribazos
mis versos fusilados como daños colaterales
de la batalla
Esa batalla librada
por viejos gordos
que se conocen, se odian pero no se matan
y que incluso se dan la mano.
Y mientras en el silencio de la noche nuestras viudas
preparan nuestras mortajas
heridas por causas
que ni nos van ni nos vienen
pero que sí nos matan
y nos dejan al sol
arrojados como pecios en la orilla.
y veo la profundidad de mis gestos
mi vista demasiado hueca
mi sonrisa demasiado gastada
y todo a causa de este invierno
que ha llegado demasiado lejos.
Paseo por los caminos
buscando recuerdos de antaño
de cuando recitaba inocente
poemas asonantes y ripios desgajados
y ahora solo veo en los ribazos
mis versos fusilados como daños colaterales
de la batalla
Esa batalla librada
por viejos gordos
que se conocen, se odian pero no se matan
y que incluso se dan la mano.
Y mientras en el silencio de la noche nuestras viudas
preparan nuestras mortajas
heridas por causas
que ni nos van ni nos vienen
pero que sí nos matan
y nos dejan al sol
arrojados como pecios en la orilla.
lunes, 27 de marzo de 2017
Cambio de hora
Este fin de semana he dejado sobre la mesa
el silencio, la lluvia de marzo
las promesas de abril.
Nunca conviene esconder la ropa de abrigo
antes de tiempo,
pero ya no arrecia el frio
ni la niebla empaña las mañanas de tristeza y telarañas.
Quizás por eso
me atrevo de nuevo con este calor de atrezzo
y esta primavera impostada.
el silencio, la lluvia de marzo
las promesas de abril.
Nunca conviene esconder la ropa de abrigo
antes de tiempo,
pero ya no arrecia el frio
ni la niebla empaña las mañanas de tristeza y telarañas.
Quizás por eso
me atrevo de nuevo con este calor de atrezzo
y esta primavera impostada.
jueves, 16 de marzo de 2017
¿Qué libro me empiezo?
¿Qué libro me empiezo
más si en mi lista
de libros leidos
será el doscientos?
Tres tristes tigres
me ha comenzado lento.
De Cercas tengo esperando
Anatomia de un momento
(digo de un instante
que me atrapa la rima al verso).
Tengo en la fila a Montero
Glez
desde hace tiempo
y el dia de la independencia
de Ford
que quiero leer antes de que nobel
le dé su premio
Pero no sé porqué
tengo la intuición
del repeinado Prada
y su nuevo cuento
Mirlo blanco, cisne negro
que me mira insinuante
desde la balda
poniendome ojitos
tiernos.
más si en mi lista
de libros leidos
será el doscientos?
Tres tristes tigres
me ha comenzado lento.
De Cercas tengo esperando
Anatomia de un momento
(digo de un instante
que me atrapa la rima al verso).
Tengo en la fila a Montero
Glez
desde hace tiempo
y el dia de la independencia
de Ford
que quiero leer antes de que nobel
le dé su premio
Pero no sé porqué
tengo la intuición
del repeinado Prada
y su nuevo cuento
Mirlo blanco, cisne negro
que me mira insinuante
desde la balda
poniendome ojitos
tiernos.
lunes, 13 de marzo de 2017
El Sindrome Luis Moya
A quinientos metros la meta
Rally del 98
se ve el objetivo al fondo
la llegada cerca,
catorce cincuenta y tres
hora española
y se sale una biela
sale humo
el coche se quema,
segundo por segundos
el campeonato vuela.
!Trata de arrancarlo
por dios!
la voz de Luis Moya
me acojona tanto que me despierta
del mal sueño
impaciente
de la llamada en espera.
Rally del 98
se ve el objetivo al fondo
la llegada cerca,
catorce cincuenta y tres
hora española
y se sale una biela
sale humo
el coche se quema,
segundo por segundos
el campeonato vuela.
!Trata de arrancarlo
por dios!
la voz de Luis Moya
me acojona tanto que me despierta
del mal sueño
impaciente
de la llamada en espera.
miércoles, 8 de marzo de 2017
tuiteando con poetas
Pedro Andreu
Madrugar, trabajar y toda esa mierda de jugar
a que somos adultos, gente seria.
Tendremos que pintar
orejas de burro
y sonrisas de fresa
en las actas notariales.
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