miércoles, 6 de abril de 2016

Oficinas vacías.

Los papeles se deshacen con la lluvia
de un día de abril,
se deshacen los recuerdos
se arrumban minutos pasados
por los rincones
y queda un silencio doloroso.

No pueden quedar cuadros, ni carteles
en las oficinas vacías
porque guardarían en los paisajes
cientos de miradas perdidas
de tardes de aburrimiento
de muchos sueños
de tantos planes de huida
abortados en el último momento
para buscar el aire fuera.

Los armarios
dejan las puertas abiertas
para demostrar su profundidad desnuda,
las baldas penden en el aire
como hojas de otoño
los ojos de las cerraduras
quedan solteros
sin las llaves perdidas.

Oigo voces
a veces risas,
historias depositadas
a buen recaudo
en el secreto tras la celosía.
No hay pena si no hay personas
ya están las lágrimas lloradas
de antes
ahora es solo espacio,
sin habitantes,
horas que vagan como fantasmas
entre los pasillos
de cartón piedra.

viernes, 1 de abril de 2016

Esas personas que no saben acariciar

Las personas que no saben acariciar
se llenan de espuma
por dentro.

A las personas que no saben acariciar
se les llenan las palabras
de tierra (como a los berberechos)

A las personas que no saben acariciar
se les envuelve la mirada
de niebla (como al invierno)

Saber
acariciar con palabras
diciendo gracias y lo siento
Saber
acariciar con miradas
regalando sonrisas
a dientes llenos.

Quien no acaricia no siente...
y a menudo
mueren de miedo.

martes, 29 de marzo de 2016

Cambios de etapa

Nunca se ve la linea
que marca el horizonte
sino cuando se atisba
a lo lejos.
Demasiadas veces no se
es consciente de la frontera
hasta que no lees un cartel
en otro idioma
ya en el otro lado.
Quizá lo más señalado
sea lo que menos marque;
y a la inversa,
eventos de trasunto
son la doblez
que pliega la página.
Quizás estemos
demasiado obsesionados
en poner hitos y puertas
al rio que nos lleva.


Comentario en el blog de Chitón
un lujo de blog
cuentista.

miércoles, 23 de marzo de 2016

Estoy tan cansado

Si no tuviera tanto sueño
y estuviera tan cansado
escribiría
versos de amor
ripios de lo cotidiano
con cadencia
de abril y lluvia.

Si no estuviera tan cansado
y tuviera tanto sueño
congelaría postales
de inviernos tardios
y les pondría
rima,
como se ponen guirnaldas
a los árboles de navidad.

Escribiría palabras biensonantes
que luego buscaría
en el diccionario
para saber si significan algo:
como anatema, sinfonier o melaza
Y pintaría de adjetivos sonoros
sustantivos desalados.

Pero tengo tantísimo sueño
que a penas me quedan
letras para decir
hasta luego
y felices
sueños
antes
del
fin
.

miércoles, 16 de marzo de 2016

¿Qué es la poesía?

Dicen que la poesía
es una manera distinta de narrar
lo que pasa,
quizá también
una capacidad interior de recrear
lo que pasa,
pero sobre todo es
una manera etica y estética
de imaginarse
lo que (no) pasa
pero nos gustaría que pasara.

martes, 15 de marzo de 2016

En barrena

Que pena
ver el cielo lleno de luces
y que no sean estrellas
Que pena
nadar entre colores
y que parezcan cadenas
Que pena
volar entre las nubes
y entrar en barrena
Que pena.

martes, 1 de marzo de 2016

El principio del fin

No sé si es el principio del fin
me conformaría
con que fuera el fin del principio
Hay partidas que hay que jugarlas
si o si
aun sabiendo que lo normal es perderlas
y que todos juegan con cartas marcadas.

No,
no hablo de Sanchez, el candidato,
hablo de mi mismo
aunque a él también se le podría aplicar.

Sigo pesando,
salga como salga,
que he hecho lo mejor
que hay momentos
en los que hay que estar
pidiendo balón
y que el futuro recreará
este presente estrujado
como repintó pasados y olvidos.

Me parece increible
estar allí sentado
siendo elchicodelaconsuelo
el que no tiene blog,
ni apellido
ni padre
ni anillo,
yo que solo aspiro
a seguir teniendo sueños
y a seguir teniendo amigos.

viernes, 26 de febrero de 2016

Todo esto ¿para qué?

Y todo esto
¿para qué?

No sé si me da más miedo
que siga
o que pase,
que atruene
o que escampe
que sea demasiado pronto
o ya demasiado tarde.

Y  lo peor
es que no me ha obligado
nadie.

viernes, 19 de febrero de 2016

14 de julio

Eran las diez de la noche
de un catorce de julio,
el mar estaba en calma
la arena de la playa fria
los franceses canturreaban borrachos
tonadas patrióticas
y nosotros jugando
a imaginarnos
cómo seríamos
treinta años después.

Hablábamos del tiempo y del espacio
cogidos de la mano,
de nuestra isla desierta
de los inviernos viejos
y de los veranos por estrenar;
del aliento que contienen las palabras
justo antes de darse un beso
y del vértigo de los dieciseis.

Desde entonces
se hizo un silencio de años
templado, nocturno y cercano
entre nosotros
que empezó aquella noche
y dura hasta hoy.