En este septiembre
aletargado
de un año cualquiera
en el cuarto cerrado
de esta casa antigua
nace por las paredes
del muro de salida
un poema construido
de palabras y rimas.
"Me gustaría vivir de la poesía
para no tener que vivir del cuento"
Versos cotidianos al otro lado del espejo del CHICO DE LA CONSUELO
En este septiembre
aletargado
de un año cualquiera
en el cuarto cerrado
de esta casa antigua
nace por las paredes
del muro de salida
un poema construido
de palabras y rimas.
Parece que duró mucho
y fueron apenas tres años,
digo tres veranos del 86 al 88.
La arena fría tras las barcas
el roce sutil
la luna llena,
el relente que nos juntaba
hasta respirarnos a besos
y que nos invitaba a
contarnos
en aquellos grupos de agosto y julio
futuros imaginados.
Me recuerdo adulto
por primera vez,
siendo mas pequeño
que el mas pequeño de mis hijos
ahora
y no dejo de preguntarme
por su soledad y sus miedos,
sus sueños y su intimidad
sus vergüenzas y sus penas
y si les empujan,
como entonces a mi,
a intentar comprender sin éxito
el vertigo de la existencia
entre sexo recien aprendido,
alcohol y poemas.
Como decía el cantautor
sentados en corro
merendabamos
besos y porros
¿o eran versos y porros?
Los dias se enfrían en
la monotonía de las mañanas
de septiembre.
Las palabras se desperezan
y recobran protagonismo
despues de tanto silencio
y tras un lustro con olor a lejía
y quirofano
despunta leve
el amanecer tras las casas de la playa.
Sin estruendo, avergonzado
todavía con cara de dormido
sonrie amodorrado
como esas mañanas de domingo
con resaca de amor.
una vida con más caminos que calles,
vecindades sin linderos;
un mañana asegurado y semejante
al de hoy,
quizás llueva
quizás empiecen los frios
al irse los turistas,
quizas construyamos nuevas soledades.
Pararse
al margen del tiempo que pasa
en esta solana en medio del camino.
A ver si hay suerte
y deja de llover afuera;
a ver si con los calores se alejan los ensayos
y vuelven las novelas
a ver si se hace carne la palabra
porque de los poemas,
los huesos tan solo quedan.
Nada,
desde la nada hacia la nada como opción,
personajes sin historia
renunciando a la salvación
renunciando a salvar el mundo
desde su mundo lisérgico
y voluntariamente inútil
(salvo que lo útil sea vagar para seguir viviendo).
Sin biblias ni leyendas,
personajes amputados,
perdidos en el desierto
tórrido, ilimitado, ensimismado;
tecnomúsico, monótono y distópico.
Y es en este camino sin trama,
en este mundo sin orden,
cuando se incorpora por azar el azar
sin consideración ni aliento, sin justicia social ni decoro
como en nuestro desértico vivir con corbata de cada día.
Es difícil y quizás idiota
subir de polizón buscando destino
en un barco sin rumbo,
en este barco de náufragos sin bitácora;
es difícil buscar buen puerto
entre navíos fantasma sin patria ni bandera.
Y es entonces
cuando el azar sin razón
o como razón
toma el mando
porque es imprudente querer colarse
con lógicas en mundos ilógicos
ser blanco desguarnecido en un tren de beduinos
que se encamina hacia el silencio desértico
tórrido, ilimitado
ensimismado
o sea, hacia la nada.
Soy del 50% que me ha encantado
No leáis nada
Solo id a verla
Asumo el riesgo de que me matéis luego.
El día de antes siempre precede,
como la escolta al líder
como la espera a tu carta
(cuando aun nos escribíamos).
Hay días de antes sigilosos e imprevistos
domingos de mayo sin lunes en la agenda
que luego estallan
en fuegos de colores y fechas para recordar.
Otros se subrayan en naranja
en los calendarios de santoral
y mientras van llegando
el aire se estrecha
la noche se acorta
y el día precedente se hace congosto
en día estival.
Hay días de antes que llegaron embozados
en secreto y tengo que mirar qué poema los predijo
para saber como me encontraba.
Otros es precisamente su espera la que trae causa al poema
y luego, se diluirán
como la nada en la niebla
y nuestro amor en tu olvido.
Aquella noche me olvide sobre la arena
mi vergüenza,
la cinta de los chieftains
tocando en irlandés
y una disculpa pendiente
para cuando te vuelva a ver.
los grillos recitaban salmodias
detras del almacen del pueblo
tu me contabas futuros
y en una pausa en claroscuro,
de repente,
un puñado de besos
Vivir es construir futuros recuerdos,
los recuerdos del porvenir,
el futuro recordado.
de Sabato, Vallejo y Garro.
Tish Hinojosa, uno de esos descubrimientos country que me gustan.