miércoles, 30 de septiembre de 2026

Un soneto hueco, sin palabras para tu lectura

 

¡Qué dulce luz espera la mañana!
!Que, sin sentir, con leve indiferencia
mide el espacio en el que tu ausencia,
desde una lluvia fina, se me hace nada!
¿A dónde irán los sueños que soñamos?
¿A dónde los recuerdos sin vivencia?
¿A dónde tu presencia sin demencia
en la sombra de ayer que hoy habitamos?
Suturaré la herida que te hice,
mendigaré limosna entre tus brazos,
buscando unir de nuevo los pedazos.

del puzle que rompimos esa noche,
en la que mi egoísmo hizo reproche
de tu tristeza sola, absurda y triste.