domingo, 22 de febrero de 2026

El norte sin palabras.


 

Aun quedan palabras como "pleamar" y "horizonte"

que descansan en el zaguán de entrada 

de algunos poemas.

"Infancia, lluvia y mentira"

que de tan comunes se prescinden 

reivindicando de pronto una playa donde poder fondear.

 

Y es que en algún momento hay que echar el postigo

para abrir las noches y cerrar las puertas 

por más que hagan tocar la aldaba pidiendo cobijo

en casas de versos nuevos.

 

Ya os irán a buscar los recuerdos, cuando hiera el relente de los días

ya os rescatarán del secuestro,

ya os darán visado 

para el país de los sentimientos cuando falten los nombres.

Las palabras apátridas

flotan en el rincón de las tierras sin norte

esperando viaje en la estación

hacia el sur del sur donde nacen los versos. 

Un viernes de cualquier noviembre

 

En este viernes de noviembre

en el que el frio imprevisto deroga el otoño

leo versos de poetas desconocidos

que aciertan con adjetivos

el dibujo

de lo cotidiano.

 

Nada extraño, sino descubrir la luz

                             y el olor. Las calles urbanas,

el vacío voluntario

de ocupaciones intrascendentes

y la añoranza de ti.

 

Quizás porque la poesía ya no aspira a lo eterno

como el amor y la palabra.

Es el uso diario

             el que les regala sentido

             de belleza a las

                         llamadas, papeles, trasiegos sin subrayados

                                                                       en lo ordinario.

Cosas sencillas que me permiten ir viviendo 

sin pensarlo. 

 


 

martes, 10 de febrero de 2026

Transiciones,vigilias y entretiempos.

Demasiadas transiciones,vigilias y entretiempos,

un febrero sin nieves en este secano sin mar

y ese mirar cansino color de tierra

que ya no cree que vuelva 

de nuevo la primavera; 

no es tristeza

solo niebla

sin sol

solo

yo


.