jueves, 10 de enero de 2013

Juan Manuel de Prada

Ya lo sé, tiene cara de niño repelente
derechón repeinado de colegio de Fomento,
y te dan ganas de quitarle el bocadillo de mortadela
y tirarselo a un charco.

Sus artículos dominicales
no llegan ni a homilia
de cura de sotana raida
y desprenden un tufillo rancio
a columnista a sueldo vaticano...

Pero qué quereis que os diga
a mi me gusta como escribe novelas.
Si solo hubiera sido La Tempestad
la cosa hubiera quedado en un planeta agraciado,
pero es que después escribió
La vida invisible
y eso son palabras mayores,

Se me ganó el corazón
y el magín lector
para siempre
y desde entonces,
por ese miedo a la desilusión,
no lo he vuelto a leer...
no fui capaz de avanzar con el septimo velo
ni quise ir hacia atras leyendo Coños.

Ahora publica
Me hallará la muerte
me lo trajeron los Reyes
seguramente Gaspar
que es un rey con pinta
de erasmus borracho
buscando polvo inverosimil
en ciudad universitaria.

Ya os contaré
si sucumbo.

4 comentarios:

  1. Pues sí, a ver cuál recomiendas de los 3. Me parece muy sorprendente, y lo mismo hasta haces que trate de leer algo de este señor. No puedo soportar el personaje, y me cansan mucho sus artículos, aparte de no estar de acuerdo casi nunca con las chorradas que dice. Admito que escribe bien, sí. Y además, Marías le acusa de plagio, y esto... esto para mí es una cosa muy seria.

    Ya dirás.

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  2. Carmen, "La vida invisible"
    sin duda
    pero es larguico,
    así que hay que pillarlo con ganas.

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  3. Joerrrr.
    Soy incapaz de leer ni uno de sus artículos, me supera.
    Y ahora vas y me creas una duda, dame más razones para leerlo.

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  4. Pseudo tengo pendiente un post sobre Me hallara la muerte. Así en general, es alguien que domina el lenguaje y las palabras, dificil de pillarle en renuncio,escribe bien.
    El problema es cuando lo ensortijado se le convierte en estrangulante y la cosa no avanza rizando el rizo del arabesco lingüistico pedante y la borrachera de metaforas hasta la desesperación.
    Y sobre todo olvidate de sus homilias dominicales que son una petardez.
    Aun con todo y con eso leete La vida invisible.

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