martes, 27 de octubre de 2020

Cartas en el cajón.

Hay dias en los que espero la noche
como un tiempo
para escribir el membrete
y el remite de mis horas
en versos que se encandilan
solos
como aquellas conversaciones nuestras frente al mar.
Otros sin embargo,
guardo lo que pienso
en el escritorio
           de mis sueños
como las cartas adolescentes
que se escriben sin enviar.




 

viernes, 2 de octubre de 2020

Repasando verbos en segundo de la ESO.

Quisiera vivir en un presente
continuo y perfecto
antes que en un preterito anterior
y plucuamperfecto.

No me gustan los condicionales
aunque sean compuestos
porque
soy un un hombre en subjuntivo
lleno de intenciones, emociones y deseos.
 
Odio el imperativo por coactivo
y el infinito...
porque queda lejos. 
 



miércoles, 30 de septiembre de 2020

El momento en el que el presente se hace recuerdo

Es complicado saber el momento justo
en el que el presente se hace recuerdo:
 
Derruir la esquina en tu barrio
que servía de espera
Edificar un solar en la playa.
Morirse la quiosquera,
Traspasar la taberna 
que ha hecho de anfitriona
desde el siglo pasado
a tantas cenas.

martes, 29 de septiembre de 2020

La importancia del matiz que diferencia.

Yo creo que no he puesto todavía
en este blog
una frase que siempre nos decia
mi profe de filosofía:
 
"Donde hay saber hay matiz, 
donde hay matiz hay distinción 
y donde no hay distinción hay confusión"
 
El arte de hilar fino,
pintar el detalle, huir del brochazo 
como base del conocimiento
que nos hace definir,
identificar, diferenciar
en estos tiempos de barullo.

lunes, 21 de septiembre de 2020

Tres sueños imposibles

He visto y he querido
he soñado tanto
que de sueños imposibles 
tan solo guardo:
   Tocar la guitarra
   vivir en Nueva York
   y comprarme un barco
 
y mirad lo que os digo
aun no lo descarto.

martes, 15 de septiembre de 2020

De Teruel no es cualquiera. Mis cuatro abuelos y mi suegro sí.

En nuestro sur no hay nada

sino personas que se van yendo

con sus recuerdos a otra parte

y queda el campo yermo,

la sabina que adolece de parsimonia y calma

y el barbecho sin replante ni tiempo.

 

Un Teruel recordado desde Valencia y Madrid

y un maestro joven que se pregunta en las tardadas de abril

que hace repitiendo aquello “que recién aprendí”.

 

Un día les diré a mis nietos

que de Teruel fueron mis cuatro abuelos

(y mi suegro.)

y miraran en mapas sepias, buscando

los nombres vacíos de sus pueblos.

 

Recordaré viejas historias

de la presa del Hocino, del molino de la Cueva

donde se bañó un hermano de mi abuelo

y se le heló la sangre una primavera.

Y mi abuela que nació en una casilla

rodeada de  piedras y culebras

donde su padre buscaba la nada

en las graveras, 

para suturar caminos

de ida sin vuelta.

Y es que la vida no tiene

parada

como el autobús de Cortes a Escucha

que solo para a mitad de camino 

si se le llama

 

Una tarde lluviosa de noviembre veré fotos añejas

llenas de rostros desconocidos

pero curiosamente todos

tendrán mis apellidos.

 

Un día les diré a mis nietos

que de Teruel fueron mis cuatro abuelos

y miraran en mapas sepias, buscando

los nombres vacíos de sus pueblos.

 

Igual como dice el cantautor

de Teruel no es cualquiera

y yo renuncie ante un notario

a todo lo que no me mereciera.

 

 


 

jueves, 27 de agosto de 2020

Octosilbando

Este verano intranquilo 

de este año sin primavera

se ha llenado de noticias

superfluas y efímeras.

No hay mentira más funesta

que las mentiras a medias

o impostar las cosas serias

con vestimenta de fiestas.

Algún dia yo quisiera

abrir un diario cualquiera

y ver las hojas vacias

como lo está mi cabeza.


 


jueves, 30 de julio de 2020

Pobres, ricos y ruines.

Hay quien envidia
de los ricos su paz y su diversión,
su envoltorio de celofan
y su colonia cara;
parece como si les molestara
sus sonrisas
y que puedan derrochar
a manos llenas, sus herencias y sus legados.

Entiendo el odio de quienes
no tienen garantizado
ni el coscurro de mañana
y ven como otros
se hacen canutillos
para esnifar coca con billetes de cincuenta.

Eso es cierto,
pero odio también a esa clase de 2500 al mes
que en lugar de ver su suerte
y mirar hacia abajo,
rumia y desprecia
crítica y mancilla envidiando a los demás
y son tan ruines de no salir un jueves de julio
a cenar con su pareja
tranquilos por la ciudad
Ni a preparar una excursión en familia
a los Pirineos por sorpresa;
ni a gastar treinta euros en un regalo,
ni en pagar un dia  porque me da la gana toda la cena de mis amigos
ni en comprar a su hija ese vestido que le gusta.

Admiro a quien saca partido y disfruta
de lo que tiene, aunque sea poco.

Los ruines
se merecen ser pobres
para empezar a apreciar.


domingo, 26 de julio de 2020

Lo que me decía mi abuela cuando nos poníamos intensos.


Cuando escucho a expertos
divagar
sobre las secuelas psicologicas de
estar un mes encerrado
me acuerdo de mi abuela,
que en las fiestas del Pilar
hace años
se ofrecía a hacernos fila
para comprar entradas de cualquier espectaculo
que se nos pasara por la cabeza.

"Vosotros pasaroslo bien,
que yo estoy fenomenal en la fila hablando con la gente.
La de filas que he hecho yo
para conseguir un coscurro de pan
como para que ahora,
me importe estar un par de horas
para sacarle una entrada a mis nietos".

Pues eso.
Igual tenemos demasiada tontada que decía mi abuelo!!

















Un comentario en el blog de Beatriz Garza
Me imagino que os pasa,
que de repente,
en esto de la blogosfera
te enganchas, sin saber porqué
a alguien que escribe
pues eso me ha sucedido
con Beatriz Garza
que la he descubierto en el blog
de un libro al dia
y ya la he ido siguiendo de pista en pista
hasta el suyo.