"Me gustaría vivir de la poesía
para no tener que vivir del cuento"
Versos cotidianos al otro lado del espejo del CHICO DE LA CONSUELO
viernes, 28 de septiembre de 2018
Zaragoza
Zaragoza es una ciudad donde habita la normalidad sedentaria,
el cierzo hiriente,
la niebla que esconde,
el sol que aplasta,
la distancia corta,
la amistad larga,
la charrada en la esquina,
el barrio que te define,
el cinturon que te distancia,
rutinas cómodas,
callejones sin salida
puertas que se abren
y entre los dias perezosos un poco de soledad.
jueves, 20 de septiembre de 2018
Estrategia de supervivencia
A veces
incapaz de seguir el vertigo
de una carrera frénetica
decides quedarte en el arcen
esperando.
Y lo más curioso es
que lo que creías una linea recta
con una meta al final
a cuadros,
resultó ser un circuito cerrado.
Y ves de repente
a los contendientes
volver a pasar de nuevo
a tu lado.
Y ves a los mismos
que siguen
tomando posiciones
a codazos.
Y vuelves a meterte
en la carrera
sin que nadie se cuenta
de que llevas varias vueltas
parado.
domingo, 16 de septiembre de 2018
El sabroso recodo de la humedad
Me gustaria
verte de veras
Me gustaria hablarte
con mil lunas
a tu lado
Me gustaria que me supieras
en todos mis sueños promiscuos
en todos mis jadeos de otoño
con todas tus puertas
abiertas
verte de veras
Me gustaria hablarte
con mil lunas
a tu lado
Me gustaria que me supieras
en todos mis sueños promiscuos
en todos mis jadeos de otoño
con todas tus puertas
abiertas
jueves, 13 de septiembre de 2018
¿Cómo te va la vida?
No puedo irme
sin dejar tres frases
con aspiraciones de verso;
todo bien gracias, la vida pasando
los chicos creciendo y mi esposa aguantando
mis dias otoñales y mis parentesis cansados y yermos.
El curro sin novedad aparente, sostenido entre hilvanes, a la espera
intentando guarecerme de los tiempos venideros de tormenta.
Mientras leo libros de historia, escribo en mi cuaderno esquemas
de cinco puntos como si estuviera
constantemente preparando temas.
La Consuelo se hace cada día más sabia y más vieja
mi hermana estrangula con ironia sus cuarenta
y mi abuela sonrie en un presente continuo
acercándose a la centena.
El otro blog se me está yendo
secuestrado por la pereza
y por la incapacidad de contar historias divertidas
de un tipo normal-bajo de clase media.
sin dejar tres frases
con aspiraciones de verso;
todo bien gracias, la vida pasando
los chicos creciendo y mi esposa aguantando
mis dias otoñales y mis parentesis cansados y yermos.
El curro sin novedad aparente, sostenido entre hilvanes, a la espera
intentando guarecerme de los tiempos venideros de tormenta.
Mientras leo libros de historia, escribo en mi cuaderno esquemas
de cinco puntos como si estuviera
constantemente preparando temas.
La Consuelo se hace cada día más sabia y más vieja
mi hermana estrangula con ironia sus cuarenta
y mi abuela sonrie en un presente continuo
acercándose a la centena.
El otro blog se me está yendo
secuestrado por la pereza
y por la incapacidad de contar historias divertidas
de un tipo normal-bajo de clase media.
martes, 11 de septiembre de 2018
jueves, 6 de septiembre de 2018
juegos de letras
De la ruina a la rutina
solo separa una letra
de poema
hasta problema ya van tres
de pereza a la pobreza
la segunda y la tercera.
Que problema de rutina
la pereza en un poema
que es su ruina y su pobreza.
martes, 4 de septiembre de 2018
Hacerte el amor entre invierno y primavera
Quisimos quedarnos para siempre en primavera
borrachos de azul y cielo,
de orgasmos compartidos a gritos,
de mañanas de resaca en tu cama.
Luego vino el verano,
sediento de calma y brisa
de jadeos y amores profundos extendidos
en la tarde
como sábanas tendidas al sol.
Nuestros cuerpos se cubrieron de otoño
la montaña entre la boira, la lluvia en el cristal;
tenías paciencia con mis erecciones lentas
y yo con tus lágrimas intraducibles al follar.
Al fin llego el invierno arrebujado en tus brazos
y nos hacíamos un amor de palabras
de caricias y placeres niveos
con la fuerza de un regreso
de tanto en tanto
a una isla de intensidad.
viernes, 24 de agosto de 2018
Yo que nunca he abandonado mi pueblo
Yo que nunca he abandonado mi pueblo
mi comarca, mi tierra provinciana
que decía el poeta;
yo que ando por la calle contando saludos
y conversaciones ligeras con personas allegadas;
miro con lejanía a las gentes que regresan
por verano
queriendo encontrar los mismos lugares que dejaron.
Y es que quizás busquen también aquellos momentos
de entonces.
como si el espacio y el tiempo
hubieran andado cogidos de la mano.
mi comarca, mi tierra provinciana
que decía el poeta;
yo que ando por la calle contando saludos
y conversaciones ligeras con personas allegadas;
miro con lejanía a las gentes que regresan
por verano
queriendo encontrar los mismos lugares que dejaron.
Y es que quizás busquen también aquellos momentos
de entonces.
como si el espacio y el tiempo
hubieran andado cogidos de la mano.
martes, 31 de julio de 2018
Julio, sin comentarios
Han quedado pocos versos
colgados de julio,
como si se acalorara el verbo
como si se agostara el alma.
colgados de julio,
como si se acalorara el verbo
como si se agostara el alma.
lunes, 23 de julio de 2018
Sonetos en mar mayor
Mis silencios se componen, de trozos de tu presencia
de recuerdos olvidados en mis libros de poemas
de conversaciones tibias a mitad de adolescencia
de aquella manía tuya de escribir sobre la arena.
Recuerdo al alba de julio, tras una noche de fiesta
apoyados en las barcas escuchando la cadencia
de las olas que borraban tu palabra y mi vergüenza
como perfilé tus labios, como acaricié tus piernas
Ya no eran juegos de niños ni primeras discotecas
ni esos versos que escribias en la tarde larga y lenta
de invierno, entre los cristales con vaho en las bibliotecas.
Jugamos a ser mayores sin que ninguno presienta
que aquellos dias felices llenan hoy tardadas huecas
con los futuros recuerdos que hicimos sin darnos cuenta
de recuerdos olvidados en mis libros de poemas
de conversaciones tibias a mitad de adolescencia
de aquella manía tuya de escribir sobre la arena.
Recuerdo al alba de julio, tras una noche de fiesta
apoyados en las barcas escuchando la cadencia
de las olas que borraban tu palabra y mi vergüenza
como perfilé tus labios, como acaricié tus piernas
Ya no eran juegos de niños ni primeras discotecas
ni esos versos que escribias en la tarde larga y lenta
de invierno, entre los cristales con vaho en las bibliotecas.
Jugamos a ser mayores sin que ninguno presienta
que aquellos dias felices llenan hoy tardadas huecas
con los futuros recuerdos que hicimos sin darnos cuenta
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