lunes, 26 de enero de 2026

Tres poetas homosexuales y una novelista bisexual

Esta mañana de domingo acurrucado,

leo libros de poemas de autores homosexuales como

Brines, Alana y Gil de Biedma,

pienso en sus vidas

                         ordinarias 

tras la tramoya de la fama

    y los oropeles del éxito.

Pienso en las elipsis de sus versos

para pintar la evidencia disfrazada de sugerencia,

pienso en las sombras de su soledad rimada y privada.

Dos de los poetas y la novelista

     han sido incluidos en la lista 

de los cincuenta mejores de los cincuenta 

de El País. 

Escriben muy bien

             solo conocía a Brines 

   que incorporé por intuición a mi versoteca

otra mañana de domingo en Cuesta Moyano

                                                      hace años

              cuando compré su poesía completa

 atrapado por versos leídos al azar 

 cuando vivía entre tinieblas,

                                cansancio y desasosiego 

                                y me alumbraba a penas

         con la luz fría de un Madrid dominical.

 

Recuerdo al tercer poeta Anchel Conte y su "Luna que no ye luna"

de una belleza valiente, tierna y sincera

          contra el prejuicio de este Aragón de adormecida provincial

(un libro que os recomiendo mucho). 

"He vivido cincuenta años en el armario 

y después veinticinco en esta jaula de pretendida libertad" 

dice el protagonista 

que interpreta un genial Jose Ramón Soroiz  en Maspalomas.

Y me pregunto, desde lejos, cuantas jaulas

existen todavía en estos tiempos

de pretendida libertad. Jaulas tan desconocidas,

tan lejanas y quizás tan cercanas. 

 

Gil de Biedma me gusta menos, lo reconozco;

Alana espero que no quede en autora de un solo buen libro,

habrá que esperar que se diluya la hojarasca de la verdad oficial.

 

domingo, 18 de enero de 2026

Estrenando lapiz y cuaderno que me trajeron los reyes

Qué sorpresa, qué escritura tan limpia, que casi se escriben

solas las palabras en este cuaderno nuevo de luces y poemas.

Parece que se me caigan los versos de las manos. Y es que

no se puede decir sin escribir; pensar sin letras.

No se puede respirar sin vivir

¿O era lo contrario? 


domingo, 7 de diciembre de 2025

La lluvia amarilla. Locura y soledad.

 


La lluvia amarilla no es un libro 

de ruralidad y despoblación,

como había oido,

es un libro de locura

sobre la locura que deja la soledad,

un libro egoista,

un libro tramposo, sobre un personaje tramposo

que cuenta lo que quiere sobre sí mismo

y sobre cómo su ser se desvanece

entre el olvido y la lluvia amarilla.

No me ha gustado, 

a pesar de que hay frases como versos de un poema

largo que Llamazares construye con maestría.

Demasiados porqués sin respuesta

quizás porque la unica respuesta

es que está solo porque no se trabajó la compañía.

La perra, el hijo, la mujer, la hija, sus vecinos 

parecen secundarios irrelevantes

en esa borrachera de yo exagerado 

enajenado

que es el libro.

Si quereis hablar de despoblación

escuchad la canción de mis adorados mas birras

mil veces mejor,

debió ser terrible el febrero en el que murió German.



Os pego la letra.
Lejos del valle y de la capital,
donde la cordillera se hace azul,
donde la distancia es el monte
y al cielo se le trata de tu a tu.
Donde los pastores crearon un país,
donde la justicia era un honor,
esa es la tierra donde yo nací
noble hogar donde un día
los hombres marcaron su ley.
Hay una cruz en el Saso
donde los mastines aúllan soledad,
donde cada noche enciendo el fuego pa' cenar
migas, uva y vino por los que se han ido.
Yo maldigo la cuidad
porque todos se fueron de aquí,
solo quedábamos Germán y yo
Germán se murió en Febrero,
ahora solo se oye su ganado
ahora solo el eco y yo.
Hay una cruz en el Saso
donde los mastines aúllan soledad,
donde cada noche enciendo el fuego pa' cenar
migas, uva y vino por los que se han ido.
Yo maldigo la ciudad
« Padre, que el pueblo ya no es pa' vivir,
venga con nosotros a Madrid »
así me hablan mis hijos pero yo me quedo,
y aquí he de morir.
Con las manos llenas y un nombre de rey,
marcado por el viento y por el sol,
mi vida es parte de esta tierra
y yo pertenezco a esa raza de hombres
que un día marcaron su ley.


sábado, 15 de noviembre de 2025

Lista de flamencadas y similares que me gustan al hilo de Montero glez.

Mientras me leo el brillantísimo libro de Montero Glez 

No soy Enrique Vila-Matas

llena de infinitos enlaces a la belleza,

recuerdo una lista que tengo desde hace tiempo

con los andalucismos que me gustan

(no necesariamente cantadas por andaluces)

y le voy añadiendo 

coplillas que ilustra el maestro Glez.

 

Las yutufeo y veo versiones impresionantes 

como esta de un grupo valenciano que no conocía, Reina Roja,

con una versión deliciosa y preciosa 

De lo bueno y lo malo

de Ray Heredia

unos de esos genios que se llevo por delante

los polvitos, el jaco y

la idiotez conceptual del durísimo tiernísimo 

edulcorado por la mierda de movida pijiprogre

tan llena de laca, hipocresía y corchopán. 

 

 


 


Y ya de paso os dejo el enlace 

a la lista completa 

para los que tenéis spotify. 


lunes, 6 de octubre de 2025

Al modo de Lorca y Camaron

Hace tiempo escribí jugando a desordenar estos versos simulando la leyenda del tiempo de Lorca y Camarón. Hoy los he releido y me han gustado. Como abulafia en el péndulo.


Qué miedo me da el azul del yelo
parece el filo que corta el tiempo
el grito que despierta el sueño
Qué miedo me da el azul del yelo

qué miedo me da el azul del cielo
qué esconde entre el infinito
las semillas de tu cuerpo
qué miedo me da el azul del cielo

Quien sutura la cicatriz del agua
quien rellena los huecos de tu miedo
quien siembra el campo de anemonas
quien rompe el fanal del duelo

Qué espesura de gemidos al alba
cuando me adentro tras los muros
de tu desaliento
cuando robas el silencio a la noche
qué espesura de gemidos al alba
cuando te deshaces entre mis dedos
flotando como un velero.



sábado, 20 de septiembre de 2025

Marmol y una peli de Redford

 En este arrabal de miedo 

e impostura

en una mesa de marmol

en un café antiguo de tan viejo

yace sin vida

el cadaver de mis recuerdos;

cerrados los ojos,

flácido de carnes, a penas sin huesos

mientras una mosca persistente

ronda

un amasijo gris e informe como una tarde de lluvia

que parece ser mi cerebro.


Me gusta mucho la bso de esta peli de Adrian Lyne con Redford de prota.

Adrian Lyne hace de manera magistral anuncios largos de colonia que algunos llaman peliculas y a mi me encantan.

Flashdance, Nueve semanas y media, Infiel o esta con Demi por ejemplo.



miércoles, 17 de septiembre de 2025

IX

 En este septiembre

aletargado

de un año cualquiera

en el cuarto cerrado

de esta casa antigua

nace por las paredes

del muro de salida

un poema construido

de palabras y rimas.


miércoles, 10 de septiembre de 2025

Dudas

Parece que duró mucho 

y fueron apenas tres años,

digo tres veranos del 86 al 88.

La arena fría tras las barcas

el roce sutil

la luna llena,

el relente que nos juntaba

hasta respirarnos a besos

y que nos invitaba a

contarnos 

en aquellos grupos de agosto y julio

futuros imaginados.

Me recuerdo adulto

por primera vez, 

siendo mas pequeño

que el mas pequeño de mis hijos

ahora

y no dejo de preguntarme

por su soledad y sus miedos,

sus sueños y su intimidad

sus vergüenzas y sus penas

y si les empujan,

como entonces a mi,

a intentar comprender sin éxito

el vertigo de la existencia

entre sexo recien aprendido, 

alcohol y poemas.

Como decía el cantautor

sentados en corro

merendabamos

besos y porros

¿o eran versos y porros?





martes, 9 de septiembre de 2025

Despertar

Los dias se enfrían en 

la monotonía de las mañanas

de septiembre. 

Las palabras se desperezan 

y recobran protagonismo

despues de tanto silencio

y tras un lustro con olor a lejía

y quirofano

despunta leve

el amanecer tras las casas de la playa.

Sin estruendo, avergonzado

todavía con cara de dormido

sonrie amodorrado

como esas mañanas de domingo

con resaca de amor.






domingo, 7 de septiembre de 2025

Pararse


 Un cielo plomizo de domingo

una vida con más caminos que calles,

vecindades sin linderos;

un mañana asegurado y semejante

al de hoy,

quizás llueva

quizás empiecen los frios

al irse los turistas,

quizas construyamos nuevas soledades.

Pararse

al margen del tiempo que pasa

en esta solana en medio del camino.