domingo, 29 de abril de 2018

Demasiada utopia

La utopía esta sobrevalorada.
Demasiados cielos que nos empujan
         a prescindir de gente sobre la tierra.
Demasiados libertadores que nos llevan a dictaduras.
Demasiados éxodos sin tierra prometida.
Demasiadas naciones, demasiadas patrias.
Demasiados sueños imposibles envueltos en poesía
         para lograr nuestra militancia.
Pues eso,
demasiada ideología.

Comentario en el blog de pseudo

Escritores, editores y publicadores.

Por mucho que se publique
no creo que haya mas escritores que antes
sino que los blogs han creado un bellisimo y poblado espacio intermedio;
un espacio a veces emborronado,
otras vestido de calima
casi siempre sin corregir,
donde se encuentran lineas magistrales y gratuitas
que es necesario buscar entre sacos de letras inservibles.

Editar es seleccionar, hacerlo bonito y legible
y eso me gusta cuando lo hace una profesional.
La autoedición es suplir el polvo imposible
con la autosatisfacción silenciosa y baldía.
Publicar 
es solo poner grapas y tapas,
y el nombre en la portada.
Distribuir es ubicarlo donde haya
gente dispuesta a pagarlo.


sábado, 28 de abril de 2018

¿Cómo disfrutar de las mañanas templadas de primavera?

Ocupar las mañanas templadas de primavera
trabajando
para conseguir dinero que me permita disfrutar
de las mañanas templadas de primavera.


martes, 24 de abril de 2018

¿Serrat o Caetano?

Leo por la agencia efe
que el premio princesa de asturias de las artes
(Leo, esa niña
que tira los besos de su abuela al suelo
sin ningún arte)
puede ser este año
para Caetano o para Serrat.

Si fuera yo jurado
no me imagino disyutiva
peor,
que elegir a quien quiero más
si a papa o a mama.

Ya dijo mi primo
en este post
que echaba de menos
un premio cervantes para Joan Manuel.

Pero no es justo
poner al otro lado del ring
a Caetano,
el más grande
el inventor de la banda sonora de mis sueños
el que con Betanha, Toquinho
y Vinicius hicieron el mejor directo
por siempre jamás.


domingo, 22 de abril de 2018

Mi cuento favorito

Garcia Marquez escribe
como a mi gustaría escribir en sueños,
dibuja frases con las palabras exactas
cuenta historias recreándose
en cada verso.
Pues bien,
entre todos sus libros, entre todos sus cuentos
hoy os enlazo con el que para mi, desde siempre,
ha estado entre los primeros.

El ahogado más hermoso del mundo

Lo han colgado en la web Nalgas y Libros
un punto de encuentro
para la estética con y sin acento.
 



viernes, 20 de abril de 2018

Pensar en la muerte

Algunas noches me imagino la muerte callada
que viene a buscarme
solo le pido que lo haga en silencio
sin ruido,
sin apenas molestar a los que me quieren,
sin dejarles ni siquiera
un soplo de frio.

domingo, 15 de abril de 2018

Si te gustó Tokio Blues no veas la pelicula

Si te gustó Tokio Blues
de Murakami
no veas nunca la pelicula
para que no se  te peguen
a la memoria
retazos de esta chapuza
y se te mezclen con el libro

martes, 3 de abril de 2018

Al estilo de Miguel Labordeta

¿Para qué sirvo yo?
¿Para qué sirve este poema
si en las atardecidas perezosas de noviembre,
no llena las horas sino de frio y espera?

Vacios los bolsillos de mi gabán raido
vacios de milagros las iglesias, veo oficinistas
jóvenes de la mano, niños con bufandas
solteras profesoras de lengua.
Entre las calles gusaneras de esta ciudad vieja
cientos de elefantes escapados de sus jaulas
pasean sus presuntas calaveras entre vendavales de siesta.

Miradme viudo de astros que me inspiren
mirad el devenir desierto al apagarse el domingo
miradme contar semanas en el ábaco de mi tristeza
mirad como los viajantes andan preparando sus maletas.

Y yo me quedo,
y yo me quedo esperando como cada mañana colegiales con legañas
repletas de sueños e ignorancia sus carpetas
y yo me quedo empeñado en repetirles poemas trillados de autores de otro siglo
"con diez cañones por banda viento en popa a toda vela"
"admirose un portugués de ver que en su tierna infancia"
"una tarde parda y fria de invierno los colegiales estudian"
"cuando vuelvas de camino, acuerdate de mi
solitario, viejo y triste
como la nieve en abril"

¿Para qué sirvo yo joven escribano gastado?
¿dónde dejaste Miguel tu asesina corona de búfalo?


jueves, 29 de marzo de 2018

Facebook dirige mis votos y mis sueños

Resulta que yo no elijo
alguien enlaza en la nube
mis polvos, con mi musica
mis frustraciones con mis anhelos
el libro que leo
con la pagina porno con la que me manoseo.

Resulta que yo no elijo
que alguien cruza mi lista de la compra
con mi lista de recuerdos
mi facebook de curro con mis blogs de recreo
y de esta forma un algoritmo
que no veo
define al noventa por ciento a quien voto
y los post que prefiero.

No sé vosotros,
pero a mi todo esto,
aunque sea en parte cierto
me suena a camelo.
Quizá quieren dar una explicación
a por qué hacemos lo que nos sale de los guebos
votar a trump, odiar a la europa del dinero
no seguir movidas promovidas por los ayuntamientos,
optar por los extremos
en lugar de habitar por siempre
la lógica del punto medio.

No es que estemos cansados y ya solo votemos
para joderlos
es que un diablillo tan maligno como perverso
ha ocupado nuestra mente desde la nube (o desde rusia)
y confiscado nuestro sueños,
Lo que tendríamos que hacer
para que estén contentos
es renunciar a votar
y solo creer en lo que digan ellos.

No sé a vosotros,
pero a mi todo esto de los votos teledirigidos
me suena a cuento.

jueves, 22 de marzo de 2018

Ojala Febrero fuera bisiesto.

Aprovecho que estoy logueado
y desblogueado
para escribir tres versos,
contaros mi vida
y entretener el tiempo.

Llovia en Sevilla
con intensidad desmedida
y la belleza de lo incierto.
Llovia en el Parque de Maria Luisa
y en Los Alcazares,
llovía en La macarena y en Triana
llovia en El arenal y en la Plaza nueva.
Llovia tanto que todo era lento.

Me he leido dos Murakamis de tirón
y ya voy por el tercero
novelas, historias cortas y cuentos
con personajes que conviven con sus fantasmas
con sus luchas internas
con la extrañeza que nos provocan los otros
cuando los ves desde lejos.

Todos los febreros debieran ser bisiesto
y aplazar los marzos sin primaveras
un tiempo.
En mi trabajo los febreros se ponen tensos
y desbordan como los rios en los deshielos.
Siempre digo que tengo que bajar la intensidad
no tomarme las cosas tan en serio,
pero por más que me lo repito
ya no me creo.

Me dan noticias de enfermedades inesperadas
de amigos, que se van sin saberlo.
Convives con la discapacidad de otros
que hacen triviales tus desvelos.
Y sin querer te descubres
haciendo el ridiculo sin pretenderlo
como en esos sueños
en los que te ves desnudo
en la plaza del pueblo.

Tengo que bajar de intensidad
te dices de nuevo.